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Qué le pasa al cuerpo cuando no toma suficiente agua
Más de la mitad de tu cuerpo es agua. Esa agua no está ahí de adorno: la usas para digerir la comida, para que la sangre fluya bien, para que los riñones limpien lo que sobra, para regular la temperatura cuando hace calor y para que el cerebro funcione con claridad.
El problema es que la sed llega tarde. Cuando ya la sientes fuerte, tu cuerpo lleva horas trabajando con menos agua de la que necesita. Y con ese pequeño déficit, todo se resiente: te cansas más, la presión cae un poco al pararte rápido (por eso el mareo), el intestino no mueve bien (por eso el estreñimiento) y los riñones concentran la orina al máximo (por eso sale tan amarilla y tan poca).
Fase 1 · Cuánta agua necesitas y cómo distribuirla en el día
La referencia general es 30 mililitros de agua por cada kilo de peso al día. Para una persona de 60 kilos, eso son casi 2 litros. Para una de 70 kilos, un poco más de 2 litros. Puede sonar a mucho, pero distribuido en el día es perfectamente manejable.
- Un vaso apenas te despiertas. Antes del café, antes del desayuno. Durante la noche el cuerpo sigue perdiendo agua por la respiración y el sudor, y amaneces ya con déficit. Ese primer vaso lo compensa.
- Un vaso 20 minutos antes de cada comida. No en plena comida: tomar mucha agua mientras comes diluye los jugos del estómago y puede causar indigestión. El vaso va antes, no durante.
- Un vaso entre el almuerzo y la comida. A media tarde es cuando más se olvida tomar agua. Ponle una alarma al celular o ten una botella visible en el lugar donde trabajas o descansas.
- Revisa el color de tu orina. Es el indicador más fácil y más honesto. Amarillo muy claro, casi transparente: bien hidratado. Amarillo paja (como limonada suave): aceptable. Amarillo fuerte o anaranjado: llevas horas sin tomar suficiente. Si la orina huele fuerte aunque no tengas infección urinaria, también es señal de que el cuerpo está concentrando lo que tiene.
Si en tu trabajo no puedes tomar agua con facilidad durante el día, el truco es salir de la casa con una botella llena. No para tomarla toda de golpe, sino para ir dándole sorbos a lo largo de las horas. Un vaso por hora es suficiente para llegar a los 2 litros sin sentirte inflado. Los que tienen botellón en casa tienen una ventaja: el agua fría a la mano hace más fácil acordarse.
Fase 2 · Qué te está deshidratando más de lo que crees
No es solo el agua que no tomas: hay cosas que le hacen perder agua al cuerpo más rápido de lo normal. Identificarlas te ayuda a saber cuánto extra necesitas reponer:
- Café y té en exceso. Uno o dos al día no deshidratan de forma importante. Pero si tomas cuatro o cinco tazas, el efecto se acumula. Por cada taza extra de café, suma medio vaso de agua adicional en el día.
- Alcohol. El alcohol bloquea la hormona que le dice al riñón que guarde agua. Por eso cuando tomas alcohol, orinas mucho más de lo que entró y amaneces con la boca reseca. Por cada trago, el cuerpo pierde más agua de la que entró en esa bebida.
- El calor de la costa. Con el sol de Barranquilla, el cuerpo puede perder entre medio litro y un litro de agua en sudor al día sin hacer ningún ejercicio. Si además haces actividad física o trabajas al sol, ese número sube. Suma al menos dos vasos extra los días más calientes o cuando llevas horas al sol.
- Fiebre. Por cada grado de fiebre por encima de 37 grados, el cuerpo pierde más agua de lo normal. Si tienes fiebre, aumenta el agua. Si no puedes tomar líquidos por el malestar, eso ya es una señal para buscar atención médica.
- Diarrea y vómito. Estas son las causas más rápidas de deshidratación. No solo pierdes agua: pierdes también sales que el cuerpo necesita para funcionar. En esos casos el agua sola no es suficiente. Más sobre esto en la Fase 3.
Y suma a tu día alimentos que también hidratan: la patilla (sandía), el pepino cohombro, la papaya, la naranja y los caldos o sopas aportan bastante agua. No reemplazan los vasos, pero te ayudan a llegar a la meta más fácil, sobre todo en los días de más calor.
Fase 3 · Cuando el agua sola no alcanza: sales de rehidratación
Cuando tienes diarrea, vómito o has sudado mucho durante varias horas, el cuerpo no solo pierde agua. Pierde también sales que necesita para mover los músculos, regular la presión y enviar señales entre las células. En esos momentos, tomar solo agua puede no ser suficiente y en algunos casos puede incluso descompensar el equilibrio interno.
Las sales de rehidratación oral están hechas exactamente para eso: reponer el agua y las sales al mismo tiempo, en las proporciones que el cuerpo necesita. Se consiguen en cualquier farmacia sin receta médica.
Cómo preparar y tomar las sales de rehidratación
- Disuelve el contenido de un sobre en 1 litro de agua limpia (hervida o de botellón, no de grifo si no está tratada).
- Tómala poco a poco: sorbos pequeños cada 5 a 10 minutos. No de un golpe, porque puedes vomitarla.
- En adultos: apunta a tomar entre 1 y 2 vasos por cada episodio de diarrea o vómito.
- En niños menores de 5 años: 100 a 200 mililitros después de cada evacuación. El médico puede ajustar la cantidad según el peso y qué tan fuerte es la deshidratación.
- Si no consigues el sobre de farmacia, la versión casera de emergencia es: 1 litro de agua limpia + 6 cucharaditas rasas de azúcar + media cucharadita rasa de sal. No es igual de completa, pero funciona mientras consigues la de farmacia.
Las sales no curan la diarrea ni el vómito: lo que hacen es evitar que la deshidratación empeore mientras el cuerpo se recupera. Si la diarrea o el vómito duran más de 24 horas, o van acompañados de fiebre alta o sangre, busca atención médica sin esperar más.
ℹ️ En adultos mayores y en niños pequeños hay que estar más pendiente
En personas mayores de 65 años la sensación de sed se reduce con la edad. El cuerpo sigue necesitando la misma cantidad de agua, pero ya no la pide con tanta fuerza. Si cuidas a un adulto mayor en casa, recuérdale que tome agua aunque no sienta sed, especialmente en los días de más calor o cuando tiene diarrea o fiebre. Que la boca esté muy seca o los ojos hundidos en una persona mayor es señal de que ya hay deshidratación importante.
En niños menores de 2 años la deshidratación avanza más rápido porque su cuerpo es más pequeño. Señales de alerta en un niño: llanto sin lágrimas, boca reseca, menos pañales mojados de lo normal, o el punto blando en la parte de arriba de la cabeza (la fontanela) que se ve hundido. Si ves alguna de esas señales, busca atención médica ese mismo día sin esperar a ver si mejora.
Cuándo pedir cita médica pronto
Hay señales de deshidratación que ya no se manejan en casa y necesitan atención médica ese mismo día:
- Mareo muy fuerte o desmayo al levantarte.
- Confusión, desorientación o que la persona no responde con claridad.
- Boca y ojos muy secos en un adulto mayor que lleva más de un día sin poder tomar bien.
- Vómito o diarrea que llevan más de 24 horas sin mejorar, o que tienen sangre.
- No has podido orinar en 8 horas o más.
- Niño con llanto sin lágrimas, fontanela hundida o más de 6 horas sin pañal mojado.
Para pedir cita médica con tu equipo de MiRed:
- Por la página web: miredbarranquilla.com.
- Por WhatsApp: escribe a Mired Barranquilla IPS aquí.
Fuentes y referencias
- Linus Pauling Institute — Agua y electrolitos: requerimientos diarios, balance hídrico y señales de déficit en adultos y grupos vulnerables.
- PubMed — Deshidratación en adultos mayores: reducción de la sensación de sed con la edad y mayor riesgo de deshidratación crónica.
- Cochrane — Sales de rehidratación oral versus líquidos intravenosos en deshidratación leve a moderada: eficacia y uso en adultos y niños.
ℹ️ Información importante. Este contenido es educativo y no reemplaza la consulta médica personalizada. Antes de empezar cualquier suplemento o cambio en tu medicación, habla con tu médico tratante. Las dosis sugeridas son de referencia general; tu médico puede ajustarlas según tu caso.


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