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Por qué el mosquito del dengue se cría en tu casa
El mosquito que transmite el dengue (y también el chikungunya y el zika) se llama Aedes aegypti. No le gusta el agua sucia ni los charcos en la calle. Le gusta el agua quieta, limpia y en recipientes pequeños: exactamente lo que hay en muchos patios, terrazas y cocinas de Barranquilla.
La hembra pone sus huevos en las paredes internas de los recipientes, justo encima del nivel del agua. En menos de una semana los huevos se convierten en larvas y después en mosquitos adultos. Lo más complicado: los huevos pueden sobrevivir meses secos, esperando que llegue el agua. Por eso no basta con tirar el agua una sola vez. Hay que hacerlo de forma regular.
La buena noticia es que eliminar los criaderos es la forma más eficaz de reducir el riesgo de dengue en tu familia. Más eficaz que fumigar, porque la fumigación mata al mosquito adulto pero no destruye los huevos ni las larvas que ya están en el agua.
Fase 1 · Revisa dentro de la casa
Empieza adentro. Muchos criaderos están en lugares que no se revisan porque nadie los asocia con mosquitos:
- Materas y plantas en agua. Si tienes plantas con el tallo metido en un vaso o botella de agua, cámbiala completamente cada 3 a 5 días como máximo, sin excepción. No alcanza con agregar agua nueva encima: hay que botar el agua vieja, lavar el recipiente frotando las paredes con un cepillo o estropajo, y poner agua limpia. El frote es importante porque destruye los huevos pegados en las paredes.
- Platos debajo de las materas. El agua que escurre por el drenaje de la matera se acumula ahí abajo y es un criadero perfecto. Bótala cada vez que riegues. Si puedes, cambia los platos por piedras decorativas o arena que absorba la humedad sin dejar agua parada.
- Floreros con agua. Lava el florero y cambia el agua al menos dos veces por semana. Si el florero lleva flores artificiales, puedes quitarle el agua del todo.
- Recipientes de agua para animales domésticos. El bebedero del perro, del gato o de las aves debe lavarse y llenarse con agua fresca todos los días. Un bebedero con agua parada 3 o 4 días ya puede tener larvas.
- Tanques y albercas destapados. Si tienes tanque de reserva de agua o alberca, mantenlo siempre tapado. Si la tapa tiene huecos o no cierra bien, ponle una malla o plástico grueso encima asegurado con cordón.
Fase 2 · Revisa afuera, en el patio y en el andén
El patio y el andén concentran la mayoría de los criaderos porque el agua lluvia se acumula en lugares que casi no se revisan. Haz este recorrido una vez por semana, especialmente en época de lluvias:
- Llantas. Una sola llanta puede producir cientos de mosquitos. Si tienes llantas viejas en el patio, perforalas en la parte de abajo para que el agua no se acumule, o llévalas a donde las recogen para reciclaje. Si las necesitas para jardín o para juego, llénalas de tierra compacta hasta arriba para que no quede espacio para el agua.
- Tarros, baldes, botellas y cualquier recipiente. Todo lo que pueda acumular agua de lluvia y no esté en uso: voltéalo boca abajo, tápalo o bótalo. Si un recipiente sí se usa (balde de trabajo, caneca de almacenamiento), mantenlo tapado cuando no lo estés usando activamente.
- Canaletas y desagües del techo. Cuando las canaletas están tapadas con hojas, el agua se represa ahí arriba sin que nadie la vea. Límpielas al menos una vez al mes en temporada de lluvias.
- Lonas, plásticos y toldos. Si tienes una lona cubriendo algo en el patio, revisa si tiene pliegues donde el agua se junte. Recoge el plástico o ponlo tenso para que el agua corra.
- Objetos que no se usan. Muebles viejos, juguetes, electrodomésticos dañados, cajas: si llevan tiempo afuera y no tienen uso, es mejor botarlos. Cada objeto que queda en el patio es un posible depósito de agua cuando llueve.
Habla también con los vecinos. El mosquito no conoce muros: si el criadero está en el andén del lado, los mosquitos que nacen ahí entran a tu casa igual. Muchas comunidades organizan jornadas de limpieza de patios los sábados por la mañana, y ese trabajo colectivo hace una diferencia real.
La regla de oro para recordar: tapar, voltear, cambiar el agua o botar. Con esas cuatro acciones, eliminas el 90% de los criaderos posibles.
✅ Hábitos que ayudan toda la semana
Además de la revisión semanal de criaderos, estos hábitos reducen la cantidad de mosquitos que entran a tu casa:
Cuándo buscar atención médica
Aunque hagas todo bien con los criaderos, el dengue puede llegar si alguien ya picado por un mosquito infectado vive en el barrio. Conoce las señales para ir al médico a tiempo:
- Fiebre alta (38 °C o más) que aparece de repente, sin gripa ni tos.
- Dolor muy fuerte detrás de los ojos y en los huesos o articulaciones.
- Manchas rojas en la piel parecidas a un sarpullido.
- Vómitos que no paran o dolor muy fuerte en el abdomen.
- Sangrado por las encías, la nariz o en la orina.
- La persona se ve muy decaída, con sueño excesivo o confusa.
- En niños: llanto sin lágrimas, labios secos, no quiere comer ni beber nada.
Si aparece alguna de estas señales, busca atención ese mismo día. El dengue grave avanza rápido y el momento en que vas al médico hace la diferencia.
Para pedir cita médica con tu equipo de MiRed:
- Por la página web: miredbarranquilla.com.
- Por WhatsApp: escribe a Mired Barranquilla IPS aquí.
Fuentes y referencias
- PubMed — Control de criaderos de Aedes aegypti en el hogar: efectividad de las intervenciones comunitarias de eliminación de recipientes.
- PubMed — Supervivencia de huevos de Aedes aegypti en condiciones de sequía y reactivación con agua: implicaciones para el control vectorial.
- Cochrane — Intervenciones para prevenir el dengue: revisión de estrategias de control vectorial en entornos domésticos y peridomésticos.
ℹ️ Información importante. Este contenido es educativo y no reemplaza la consulta médica personalizada. Antes de empezar cualquier suplemento o cambio en tu medicación, habla con tu médico tratante. Las dosis sugeridas son de referencia general; tu médico puede ajustarlas según tu caso.


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