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Por qué esto pasa, y no es solo descuido
Los estudios muestran que más de la mitad de las personas con enfermedades crónicas no toman su tratamiento tal como se lo indicaron. No es un problema de una sola persona: es algo que le pasa a mucha gente, en todo el mundo, con todo tipo de enfermedades. Dicho eso, tampoco es algo que se deba dejar así, porque con el tiempo el cuerpo lo nota.
Hay varias razones por las que la gente deja de tomar su tratamiento. Conocerlas sirve para encontrar cuál es la tuya y qué hacer con ella, en vez de solo sentirse mal por el resultado.
- El olvido. La razón más frecuente. No tiene que ver con la gravedad de la enfermedad ni con cuánto te importa tu salud. Tiene que ver con que las rutinas son difíciles de sostener, sobre todo cuando uno no siente un malestar inmediato si deja de tomar la pastilla.
- El costo. Algunos medicamentos son caros o a veces no están disponibles. Si el mes está apretado, la pastilla puede quedar de última.
- Los efectos secundarios. Náuseas, mareo, sueño, malestar en el estómago. Si el medicamento te hace sentir mal, es natural querer dejarlo, aunque nadie te lo haya dicho explícitamente.
- No entender para qué sirve. Si nadie te explicó bien qué hace la pastilla ni qué pasaría sin ella, es difícil motivarse a tomarla todos los días.
- Un esquema muy complicado. Tres pastillas distintas, a horas distintas, algunas con comida y otras en ayunas. Cuando hay muchos pasos es más fácil que algo se pierda.
- La tristeza o el desgano. Cuando uno está pasando por un momento muy duro emocionalmente, cuidarse pasa a segundo plano. No porque uno quiera hacerse daño, sino porque la energía no alcanza para nada.
Fase 1 · Si el problema es el olvido
El olvido no se resuelve con más fuerza de voluntad: se resuelve con un sistema que no dependa de que te acuerdes. Estas estrategias funcionan:
- Pon una alarma en el celular con el nombre del medicamento. No una alarma genérica: que diga exactamente qué tienes que tomar. Si son varias pastillas a horas distintas, pon una alarma por cada una. La mayoría de celulares permiten poner alarmas diarias sin costo.
- Deja el medicamento en un lugar que veas todos los días. Al lado del cepillo de dientes, encima de la nevera, junto al café. Si está escondido en un cajón, es más fácil olvidarlo. Si hay alguna pastilla que necesite frío, pon una nota visible en la nevera.
- Pega el medicamento a algo que ya haces cada día. Si desayunas a la misma hora, el medicamento va con el desayuno. Si ves las noticias en la noche, el medicamento va ahí. Unirlo a un hábito que ya existe funciona mejor que tratar de crear uno nuevo.
- Usa un pastillero semanal. Son baratos y se consiguen fácil. Te llenan una vez a la semana y así siempre puedes ver si tomaste o no tomaste el día. Algunos tienen compartimentos por hora del día.
- Cuéntale a alguien de confianza. Un familiar o alguien en casa que te pregunte a diario si ya tomaste. No para controlarte, sino para tener un apoyo concreto mientras el hábito se forma.
Fase 2 · Si el problema es el costo, los efectos o el esquema
Estas son razones que necesitan una conversación con tu equipo de salud, no solo buena voluntad de tu parte. La buena noticia es que tienen solución casi siempre.
Cuando el medicamento es caro o a veces no hay
Habla con tu médico. Muchos medicamentos tienen una versión genérica que cuesta mucho menos y hace lo mismo. En otros casos hay presentaciones distintas (jarabe, tableta, dosis combinada) que pueden salir más económicas. Si hay meses en que no puedes comprar el tratamiento completo, es mejor decírselo al médico que cortarlo de repente sin avisar, porque hay enfermedades en las que suspender de golpe puede ser más peligroso que no haber empezado.
Cuando el medicamento te da efectos secundarios
Los efectos secundarios son reales y no tienes que aguantarlos en silencio. Díselo a tu médico: muchas veces se puede cambiar la hora de la dosis, tomar el medicamento con comida en vez de en ayunas, cambiar a otra pastilla que funcione igual pero caiga mejor, o agregar algo para manejar el malestar. No salgas del tratamiento solo, porque hay cambios que necesitan seguimiento.
Cuando el esquema es demasiado complicado
Pídele a tu médico que te explique el esquema de nuevo, despacio, y pregunta si hay forma de simplificarlo. Hoy existen pastillas combinadas que juntan dos o tres medicamentos en una sola, y dosis de una vez al día en vez de varias. Si tienes todo escrito en un papel claro (qué pastilla, a qué hora, con qué), es mucho más fácil seguirlo.
ℹ️ Preguntas que puedes hacerle a tu médico en la próxima cita
Estas preguntas te ayudan a salir de la consulta con un plan más claro:
Fase 3 · Cuando detrás hay algo más
Hay momentos en que uno deja de tomar el tratamiento no porque se le olvidó ni porque sea caro, sino porque por dentro está muy pesado. Tristeza que no se va, ganas de no hacer nada, sensación de que nada vale la pena. Cuando eso pasa, cuidar la salud física es lo último que uno puede pensar.
Si reconoces eso en ti mismo, es importante decírselo a tu médico o a alguien de tu equipo de salud. No es debilidad, es una señal de que necesitas apoyo en ese frente también. La tristeza sostenida es un problema de salud que tiene tratamiento, y mientras no se atienda, va a ser muy difícil mantener cualquier otro tratamiento.
Si hay días en que los pensamientos se ponen muy oscuros, hay líneas en Barranquilla que atienden las 24 horas y son completamente gratuitas:
- Línea de la Vida Barranquilla: (605) 339 9999. Las 24 horas, todos los días.
- Línea de Salud Mental Distrital: 315 300 2003. Las 24 horas.
- Línea de Salud Mental del Atlántico: 317 621 8394. Las 24 horas.
Cómo retomar el tratamiento si llevas días o semanas sin tomarlo
Lo primero: no te autocastigues. Lo que ya pasó no se puede cambiar, pero lo que viene sí. Y la forma de retomar depende del medicamento y del tiempo que llevas sin tomarlo, así que lo más seguro es avisarle a tu médico antes de reiniciar solo.
- Si llevas pocos días sin tomar: en muchos casos se puede retomar normalmente, pero hay medicamentos (para el corazón, para la presión, para la tiroides, para el VIH) en los que aún pocos días hacen diferencia. Consulta con tu médico.
- Si llevas semanas o meses sin tomar: no reinicies la dosis sola sin avisarle al médico. En algunos tratamientos hay que empezar de nuevo desde una dosis más baja para que el cuerpo se adapte.
- En cualquier caso, no dobles la dosis para compensar. Tomar el doble un día para recuperar el día que se saltó puede ser peligroso, dependiendo del medicamento. Mejor continuar desde donde estás.
Cuándo pedir cita médica pronto
Hay señales que indican que el cuerpo ya está acusando el efecto de no tener el tratamiento completo. Si notas alguna de estas, no esperes:
- La enfermedad que tratas con ese medicamento está empeorando (la presión muy alta, el azúcar descontrolada, el dolor regresó con fuerza, la infección volvió).
- Sientes que tu cuerpo está respondiendo de forma distinta a como lo hacía antes de dejar el tratamiento.
- Llevas más de 2 semanas sin tomar el medicamento y no sabes cómo volver a empezar.
- Los efectos secundarios del medicamento son tan fuertes que te impiden hacer tu vida normal.
- La tristeza o el desgano están tan fuertes que no puedes ocuparte de nada.
Para pedir cita médica con tu equipo de MiRed:
- Por la página web: miredbarranquilla.com.
- Por WhatsApp: escribe a Mired Barranquilla IPS aquí.
Fuentes y referencias
- PubMed — Adherencia al tratamiento en enfermedades crónicas: prevalencia, factores asociados e intervenciones efectivas.
- Cochrane — Intervenciones para mejorar la adherencia a medicamentos en personas con enfermedades crónicas: revisión sistemática.
- PubMed — Depresión como factor predictor de no adherencia en pacientes con enfermedades crónicas.
ℹ️ Información importante. Este contenido es educativo y no reemplaza la consulta médica personalizada. Antes de empezar cualquier suplemento o cambio en tu medicación, habla con tu médico tratante. Las dosis sugeridas son de referencia general; tu médico puede ajustarlas según tu caso.


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