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Qué le pasa al oído cuando hay pérdida auditiva
El oído tiene partes muy pequeñas y delicadas que convierten el sonido en señales que llega al cerebro. Cuando alguna de esas partes se daña, el cerebro recibe menos información y empiezas a escuchar con dificultad. Eso es, en términos simples, lo que pasa en la pérdida auditiva.
La pérdida puede ser en un solo oído o en los dos. Puede ser leve (solo los sonidos bajos o los susurros) o severa (cuesta entender conversaciones normales). Y puede aparecer de un momento a otro o ir llegando poco a poco, tan despacio que tardas años en darte cuenta.
Una cosa importante: la pérdida auditiva no es culpa tuya ni significa que te estás volviendo ‘sordo’ de golpe. Hay muchas causas, algunas que no se pueden evitar, y hay herramientas reales para manejarla.
Por qué pasa esto
No hay una sola razón. Las causas más frecuentes son:
- De nacimiento. Algunas personas nacen con pérdida auditiva o la desarrollan en los primeros meses de vida. Puede ser por genética, por una infección que tuvo la mamá en el embarazo, o por complicaciones al nacer.
- Ruido fuerte por mucho tiempo. Trabajar años cerca de maquinaria, motores o cualquier ruido intenso sin protección daña las células del oído interno de manera permanente. La música muy alta por auriculares también cuenta.
- Infecciones repetidas del oído. Infecciones del oído medio que no se trataron bien o que se repitieron mucho pueden dejar cicatrices o daños que afectan la audición con el tiempo.
- La edad. Después de los 60, muchas personas empiezan a perder audición gradualmente. Es el tipo más común de pérdida auditiva en adultos mayores y tiene nombre: presbiacusia (que significa simplemente ‘audición que cambia con los años’).
- Medicamentos que dañan el oído. Algunos medicamentos, sobre todo antibióticos fuertes usados por periodos largos y algunos medicamentos para el cáncer, pueden dañar el oído como efecto secundario. A esto se le llama ototoxicidad. Si tomaste alguno de esos y notaste cambios en la audición, mencionáselo a tu médico.
Lo que tu médico va a hacer
Esta parte depende de lo que tu médico encuentre, pero hay un camino que suele seguirse:
- Revisar el oído en consulta. Con un instrumento pequeño de luz (otoscopio), el médico mira dentro del oído para ver si hay cera acumulada, infección o algo que tape el canal. A veces la causa es tan simple como un tapón de cera.
- Mandarte una audiometría. Es el examen que mide con exactitud cuánto y en qué frecuencias escuchas. No duele. Entras a un cuarto silencioso con audífonos y vas levantando la mano cuando escuchas un sonido. Con ese resultado, el médico y el especialista saben exactamente qué tanto está afectada tu audición y qué tipo de apoyo necesitas.
- Remitirte a un especialista en oído. Se llama otorrinolaringólogo. Es el médico que trabaja oído, nariz y garganta. Si la pérdida es significativa, la remisión es necesaria para decidir el mejor manejo.
- Evaluar si necesitas audífono. Si la pérdida lo justifica, el especialista te va a hablar de los audífonos disponibles. Son dispositivos que amplifican los sonidos. El tipo y el ajuste dependen de tu audiometría, no todos son iguales ni sirven para todos.
- Descartar causas tratables. Si la pérdida es reciente y tiene una causa identificable (una infección, un tapón, un medicamento), a veces se puede tratar y mejorar. Por eso es importante que vayas a la consulta lo más pronto que puedas.
Lo que tú puedes hacer
El tratamiento médico va primero, pero hay cosas concretas que puedes hacer tú para proteger lo que tienes:
Protégete del ruido fuerte
Si trabajas en un lugar ruidoso, tienes derecho a usar protectores auditivos. Si no te los dan en el trabajo, puedes comprar tapones de espuma en cualquier ferretería o farmacia. Son baratos y hacen una diferencia grande a largo plazo. Si escuchas música por auriculares, bájale al volumen: la regla fácil es que si otra persona a medio metro puede escuchar lo que oyes tú, está demasiado alto.
Cumple los controles y la audiometría
La audiometría no es solo para saber si estás peor: también sirve para ajustar el audífono si lo tienes, y para detectar cambios a tiempo. No la postergues porque ‘te sientes igual’. La pérdida gradual es silenciosa precisamente porque uno se va adaptando sin notarlo.
Dile a las personas cómo comunicarse contigo mejor
No tienes que esperar a que otros adivinen. Pídeles que te hablen de frente, con claridad y sin gritar (gritar distorsiona la voz y dificulta más la comprensión). Si necesitas que repitan algo, pídeles que lo digan diferente, no más duro. Estar en lugares tranquilos cuando hablas con alguien importante también ayuda mucho.
Si el audífono te lo mandaron, úsalo
Muchas personas reciben el audífono y no lo usan porque al principio suena raro o molesta. Eso es normal: el cerebro necesita unas semanas para adaptarse a escuchar de nuevo sonidos que llevaba tiempo sin recibir. La recomendación es empezar usándolo pocas horas al día e ir aumentando. Si después de varias semanas sigue molestando, pide cita para ajustarlo.
Sobre la lengua de señas: una opción que vale la pena conocer
Si la pérdida auditiva es severa o profunda y el audífono no es suficiente, la lengua de señas colombiana es una opción real. No es solo para personas que nacieron sordas: también hay adultos que la aprenden cuando la pérdida avanza con los años.
Aprender lengua de señas no significa rendirse. Significa tener otra herramienta para comunicarse con el mundo. En Colombia existe la Lengua de Señas Colombiana (LSC) y hay intérpretes y comunidades de usuarios. Tu médico o el especialista pueden orientarte sobre dónde aprender si quieres explorar esa opción.
El peso emocional de no escuchar bien
La pérdida auditiva no solo afecta los oídos. Muchas personas con dificultad para escuchar se alejan de reuniones, de conversaciones, de la familia, porque les da pena pedir que repitan o porque se cansan de no entender. Con el tiempo ese aislamiento puede volverse tristeza real.
Si sientes que estás dejando de participar en cosas que antes disfrutabas, o que el ánimo está bajo desde que la audición empeoró, cuéntale a tu médico. No es exagerado, es parte del cuadro. El programa de salud mental puede ayudarte a manejar ese peso mientras trabajas en lo auditivo.
Cuándo buscar atención urgente
⚠️ Esto no puede esperar: ve al médico o a urgencias ese mismo día
Hay señales que necesitan atención inmediata porque a veces tienen solución si se atienden rápido:
Pide cita pronto (en los próximos días, no urgencias, pero sí esta semana) si:
- Notas que en los últimos meses escuchas cada vez menos y no tienes audiometría reciente.
- El audífono que tienes ya no te sirve igual que antes.
- Tienes dolor de oído frecuente o líquido que sale del oído.
- Llevas más de un año sin control con el especialista.
Para pedir cita médica con tu equipo de MiRed:
- Por la página web: miredbarranquilla.com.
- Por WhatsApp: escribe a Mired Barranquilla IPS aquí.
Fuentes y referencias
- PubMed — Pérdida auditiva: causas, epidemiología, manejo con audífonos y resultados en calidad de vida.
- PubMed — Pérdida auditiva súbita neurosensorial: manejo de emergencia y pronóstico.
- Cochrane — Audífonos para pérdida auditiva en adultos: efectividad, adherencia y calidad de vida.
- PubMed — Pérdida auditiva relacionada con la edad (presbiacusia): mecanismos y opciones de rehabilitación.
ℹ️ Información importante. Este contenido es educativo y no reemplaza la consulta médica personalizada. Antes de empezar cualquier suplemento o cambio en tu medicación, habla con tu médico tratante. Las dosis sugeridas son de referencia general; tu médico puede ajustarlas según tu caso.


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