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Qué significa que tu embarazo es de riesgo
En medicina, un embarazo de riesgo no quiere decir que ya existe un problema. Quiere decir que hay condiciones que hacen que el embarazo necesite más vigilancia, porque si algo empieza a salirse de lo normal, lo mejor es detectarlo temprano y actuar antes de que se complique.
Algunos de estos factores tienen que ver con la edad: menos de 18 años o más de 35. Otros con lo que le pasó antes al cuerpo: pérdidas de embarazo anteriores, presión alta en un embarazo previo, diabetes que apareció gestando. Y otros con lo que está pasando ahora mismo: anemia, una infección, la presión que subió en este embarazo o la glucosa que no está en su rango.
No necesitas tener todos estos factores para que tu embarazo requiera más atención. Con uno o dos es suficiente para que el equipo de salud esté más encima de ti. Y eso es exactamente lo que debe pasar.
Los factores más comunes: cuál te puede aplicar
- Edad menor de 18 años. El cuerpo todavía está madurando, y eso hace que la presión alta, la anemia y el parto prematuro sean más frecuentes. Los controles seguidos son fundamentales.
- Edad mayor de 35 años. Sube un poco la probabilidad de presión alta, diabetes gestacional y algunas variaciones en los cromosomas del bebé. No es seguro que pase, pero sí es razón suficiente para revisar más.
- Pérdidas de embarazo anteriores. Si tuviste una o varias pérdidas antes, tu médico va a hacer seguimiento más detallado al bebé desde las primeras semanas para confirmar que todo va bien.
- Presión alta (preeclampsia) en un embarazo anterior. Quien la tuvo antes tiene más probabilidad de que vuelva a aparecer. Por eso hay que medir la presión en cada control y conocer bien las señales de alarma.
- Diabetes gestacional. Es cuando la azúcar en la sangre sube durante el embarazo. Si te la detectaron ahora o la tuviste antes, necesitas control de glucosa regular y orientación sobre qué comer.
- Hipertensión. Presión alta que ya tenías antes o que apareció en este embarazo. Puede necesitar medicamento y controles frecuentes para que no afecte la placenta ni al bebé.
- Anemia. Quiere decir que tienes pocas reservas de hierro o que la sangre no tiene suficiente capacidad de llevar oxígeno. Le afecta tanto a ti como al bebé si no se corrige a tiempo.
- Infecciones. Algunas infecciones que en otra persona serían leves necesitan tratamiento rápido en el embarazo. Cualquier fiebre, flujo inusual o molestia al orinar hay que reportarla de inmediato.
Los controles prenatales no son opcionales
Este es el punto más importante de todo el documento. En un embarazo con factores de riesgo, los controles no son un trámite: son la forma como el equipo de salud detecta a tiempo si algo empieza a complicarse, antes de que se convierta en una emergencia.
Tu embarazo va a tener más controles que uno sin factores de riesgo, y eso es una ventaja, no un castigo. No faltes a ninguna cita prenatal. Si algo se cruza, llama y reprograma para el mismo día o el siguiente. No lo dejes pasar semanas.
- Exámenes de sangre y orina. Te los van a pedir varias veces. Miden el hierro, la glucosa, la presión del riñón y si hay infecciones. Sácalos a tiempo para que los resultados no demoren.
- Ecografías. Son para ver cómo está creciendo el bebé, cuánto líquido tiene alrededor y cómo funciona la placenta. En embarazos de riesgo se piden más seguido que en uno normal.
- Control de presión arterial. En cada consulta te la deben medir. Si tienes o puedes conseguir un tensiómetro, mídela también en casa entre consultas, especialmente si sientes dolor de cabeza o visión borrosa.
- Control de glucosa. Si tienes o tuviste diabetes gestacional, van a pedirte exámenes específicos para mantener la azúcar en su rango durante todo el embarazo.
ℹ️ El programa Voy a Ser Mamá está hecho para ti
En MiRed tienes el programa Voy a Ser Mamá, que acompaña el embarazo de principio a fin con médico, enfermería y equipo de apoyo. Si tienes factores de riesgo, este programa te da los controles que necesitas según tu situación específica. Si aún no estás inscrita, pide la cita esta semana y menciona que tienes factores de riesgo para que la cita salga prioritaria.
Lo que tú puedes hacer en casa
Los controles médicos son la base, pero hay cosas que dependen de ti todos los días y que sí hacen diferencia:
- Come tres veces al día, completo. Proteína en cada comida: huevo, carne, pescado, pollo, frijoles o lentejas. Frutas y verduras de varios colores. Si tienes la glucosa alta, reduce el arroz, el pan y los dulces. No te saltes el desayuno: es cuando el bebé más necesita nutrientes después de la noche.
- Toma suficiente agua. Entre 8 y 10 vasos al día ayuda a los riñones, a la presión y a la producción de líquido amniótico. Si el agua sola se te hace difícil, combínala con limonada sin azúcar.
- Descansa bien. Tu cuerpo está haciendo un trabajo enorme. Dormir 7 a 9 horas y recostarte del lado izquierdo cuando puedas mejora la circulación hacia el bebé y baja la carga sobre los riñones.
- Muévete con moderación. Caminar 20 a 30 minutos al día, si tu médico lo permite, le hace bien a la presión y a la glucosa. No hagas ejercicio fuerte sin consultar primero según cuál es tu factor de riesgo.
- Pon atención a los movimientos del bebé. Después de la semana 20 vas a sentirlo moverse con regularidad. Si un día lo notas mucho menos activo de lo normal, ve al médico ese mismo día, no esperes.
Suplementos que sí tienen evidencia en el embarazo
Hay suplementos que el embarazo realmente necesita y que están respaldados por evidencia seria. Tu médico los va a confirmar o ajustar según tus exámenes. Acá te explicamos para qué sirve cada uno y cómo tomarlo:
Ácido fólico
Toma una tableta de ácido fólico de 400 a 800 microgramos al día con el desayuno para que el tubo neural del bebé se forme bien en las primeras semanas. El tubo neural es el inicio del cerebro y la columna del bebé, y se forma antes de que muchas mujeres sepan que están embarazadas. Por eso se debe tomar desde antes de quedar en embarazo si es posible, y continuar durante todo el primer trimestre como mínimo. Si ya pasaste ese punto, sigue tomándolo hasta que tu médico te diga.
Hierro
Toma las tabletas o cápsulas de hierro que te recete tu médico según cómo salgan tus exámenes de sangre, preferiblemente con un vaso de jugo de naranja o limonada natural para que el cuerpo lo absorba mejor. El hierro puede estreñir: toma bastante agua y come frutas con fibra. Si te da malestar en el estómago en ayunas, prueba tomarlo con el almuerzo. La dosis exacta la define tu médico con el hemograma, no es la misma para todas.
DHA (una grasa esencial para el cerebro del bebé)
Toma una cápsula de DHA de 200 a 300 mg al día con el almuerzo o la cena para que el cerebro y los ojos del bebé se desarrollen bien, especialmente en el tercer trimestre. Busca en la etiqueta que diga ‘DHA’ o ‘omega-3 DHA’ específicamente; no todos los omegas son iguales. Si no consigues el suplemento, come pescado de mar dos veces a la semana como alternativa: sierra, mojarra de mar o atún en agua.
Vitamina D
Toma una cápsula o las gotas de vitamina D de 1000 a 2000 UI al día con una comida que tenga grasa (un huevo, aguacate, una cucharada de aceite) para que se absorba bien, porque la vitamina D necesita grasa para entrar al cuerpo. Ayuda a que los huesos del bebé se formen bien y apoya la presión arterial durante el embarazo. Pídele a tu médico que te mida el nivel para ajustar la dosis si hace falta.
Calcio
Si tu médico lo recomienda según cómo comes, toma calcio en la dosis que te indiquen. El calcio que entra por la comida siempre es mejor que el suplemento: leche, queso, yogur, sardinas con espinas, brócoli. Si no consumes lácteos a diario, es más probable que necesites el suplemento. No tomes calcio al mismo tiempo que el hierro: sepáralos por lo menos 2 horas, porque se bloquean mutuamente si los tomas juntos.
⚠️ Lo que no debes tomar sin que tu médico lo autorice
Señales que necesitan atención inmediata
⚠️ Ve a urgencias o llama a tu médico ese mismo día si tienes:
Estas señales pueden indicar que algo necesita atención urgente. No esperes a la próxima cita programada:
Cuándo pedir cita médica
Si aún no has empezado los controles prenatales o llevas más de un mes sin ir a uno, pide la cita esta semana. Cuando llames o escribas, menciona que tienes embarazo con factores de riesgo para que la cita salga con prioridad y te vinculen al programa Voy a Ser Mamá.
Para pedir cita médica con tu equipo de MiRed:
- Por la página web: miredbarranquilla.com.
- Por WhatsApp: escribe a Mired Barranquilla IPS aquí.
Fuentes y referencias
- PubMed — Embarazo de alto riesgo: factores de riesgo, vigilancia prenatal y desenlaces maternos y perinatales.
- Cochrane — Suplementación prenatal con ácido fólico, hierro y calcio: revisión sistemática de evidencia en reducción de complicaciones maternas y perinatales.
- Linus Pauling Institute — Requerimientos de hierro, vitamina D, DHA y calcio durante el embarazo: deficiencias frecuentes y recomendaciones.
- Institute for Functional Medicine — Manejo integral del embarazo de riesgo: nutrición, suplementación basada en evidencia y soporte preventivo.
ℹ️ Información importante. Este contenido es educativo y no reemplaza la consulta médica personalizada. Antes de empezar cualquier suplemento o cambio en tu medicación, habla con tu médico tratante. Las dosis sugeridas son de referencia general; tu médico puede ajustarlas según tu caso.


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