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Tu hijo o hija tiene desnutrición: por qué actuar rápido cambia todo lo que viene

5 minutos de lectura

Qué está pasando en el cuerpo de tu hijo o hija

El cuerpo de un niño en crecimiento necesita más nutrientes que el de un adulto, porque además de mantenerse tiene que construirse. Cuando no recibe suficiente proteína, calorías, vitaminas y minerales de manera sostenida, el cuerpo entra en un modo de ahorro: primero gasta la grasa, después los músculos, y finalmente empieza a afectar órganos y el cerebro.

El resultado no es solo un niño delgado. Es un niño con menos defensas para enfrentar infecciones, con un cerebro que no está recibiendo lo que necesita para aprender y desarrollarse, y con huesos y músculos que no crecen al ritmo que deberían. Por eso la desnutrición en los primeros años de vida deja huellas que se pueden ver años después en el colegio, en la salud y en el ánimo.

Hay algo importante que vale la pena decir: la desnutrición no aparece de la noche a la mañana, y la mayoría de veces no es por falta de amor ni de esfuerzo. Detrás hay muchas causas: una enfermedad que le dificulta absorber los alimentos, épocas difíciles económicas, o simplemente no haber sabido que ciertos alimentos eran tan importantes. Reconocerlo a tiempo ya es dar el paso más importante.

Los tipos de desnutrición que existen

No toda desnutrición se ve igual. El médico va a clasificar cuál tiene tu hijo o hija para saber qué tan urgente es y cómo tratarla:

  • Bajo peso para la edad. El niño pesa menos de lo esperado para cuántos meses o años tiene. Es la forma más común.
  • Baja talla para la edad. El niño está más bajito de lo que debería estar. Indica que la desnutrición lleva tiempo. Esta es la forma que más afecta el desarrollo del cerebro.
  • Emaciación. El niño está muy delgado para su estatura, lo que indica pérdida reciente y rápida de peso. Se ve cuando la situación empeoró en poco tiempo.
  • Kwashiorkor. Es una desnutrición severa por falta de proteína. El niño puede tener hinchazón en los pies, la barriga y las manos, la piel dañada y el pelo quebradizo. Es una urgencia médica.
  • Marasmo. Desnutrición severa por falta de calorías y proteína al mismo tiempo. El niño se ve consumido, con la piel pegada a los huesos. También es una urgencia.

Señales que debes conocer

Más allá del peso y la talla, hay señales del día a día que avisan que algo no está bien:

  • Se enferma seguido. Gripa que no se va, diarreas que vuelven, infecciones en la piel. Las defensas bajas los hacen más vulnerables a todo.
  • Se cansa con facilidad. Un niño desnutrido no tiene la energía normal para jugar, aprender ni estar activo.
  • Está irritable o muy quieto. El humor cambia cuando el cerebro no recibe los nutrientes que necesita.
  • Tarda en aprender o hablar. No porque sea menos inteligente, sino porque el cerebro no ha tenido los materiales para desarrollarse bien.
  • Tiene hinchazón en pies, manos o barriga. Esta señal es urgente. Indica desnutrición severa y hay que ir al médico ese mismo día.

Lo que el médico va a hacer

El tratamiento de la desnutrición siempre lo dirige un equipo de salud. Tu médico va a evaluar qué tan grave es el caso y cuál es el plan:

  • Medir y pesar con cuidado. Van a llevar un registro del peso, la talla y otros indicadores para ver cómo evoluciona tu hijo o hija con el tiempo. Esto no es un trámite, es la base de todo el seguimiento.
  • Buscar la causa. Si hay una enfermedad que está impidiendo que el niño absorba bien los alimentos (como parásitos, infecciones repetidas o problemas digestivos), esa causa hay que tratarla. Sin eso, el plan de alimentación no funciona del todo.
  • Mandar exámenes. Sangre completa, hierro, vitaminas, examen de heces. Sirven para saber qué le falta exactamente.
  • Hacer un plan de alimentación. El médico o la nutricionista te va a dar una guía de qué darle de comer, con qué frecuencia y en qué cantidades. Ese plan es para tu casa, con los alimentos que puedes conseguir.
  • Remitirte al programa de Salud Infantil. Allá hay seguimiento más cercano y apoyo adicional para casos que necesitan más acompañamiento.
  • Hospitalizar si es necesario. Los casos severos (kwashiorkor, marasmo, infección grave o edema) necesitan tratamiento en hospital. Si el médico dice que hay que hospitalizar, no lo demores.

Lo que tú puedes hacer en casa

El médico lleva el tratamiento, pero tú eres quien está con el niño o la niña todos los días. Eso hace que tu rol sea tan importante como el del equipo de salud.

Comidas frecuentes y con proteína en cada una

Un niño en recuperación de desnutrición necesita comer más veces al día que un niño sano, porque su barriga es pequeña y no puede comer mucho de un solo golpe. Apunta a 5 o 6 veces al día: tres comidas y dos o tres meriendas. En cada comida, busca que haya al menos una fuente de proteína: huevo, frijoles, lenteja, pollo, carne, pescado o leche. La proteína es el material con el que el cuerpo reconstruye músculos y órganos.

Si la economía está difícil, las legumbres (frijol, lenteja, garbanzo) son proteína buena y de bajo costo. Combinadas con arroz o plátano, hacen una comida completa. El huevo también es una de las fuentes de proteína más baratas y fáciles de preparar.

No saltar controles aunque el niño se vea mejor

La recuperación de la desnutrición toma semanas o meses, según el caso. Un niño que empieza a verse mejor no significa que ya está listo. El médico necesita confirmar con medidas y exámenes que la recuperación es real. Faltar a los controles es uno de los errores más frecuentes y puede hacer que el niño recaiga.

Lavado de manos y agua limpia

Un niño desnutrido tiene las defensas bajas y una diarrea que en otro niño sería leve, en él puede ser peligrosa. Lavado de manos antes de preparar comida, antes de darle de comer y después de cambiarle el pañal o acompañarlo al baño. El agua para tomar, hervida o de bolsa sellada.

Pide ayuda si la situación económica está muy difícil

Si en casa no hay comida suficiente, díselo al médico o a la enfermera sin pena. Hay programas del distrito y de entidades sociales que ayudan a las familias con niños en esta situación. El equipo de salud puede orientarte hacia esos apoyos. Eso también hace parte de la recuperación.

Los suplementos que el médico puede recetar y cómo darlos

En la desnutrición infantil, los suplementos son parte del tratamiento médico, no algo que se compra por cuenta propia. Las dosis dependen del peso, la edad y los resultados de los exámenes de tu hijo o hija. Aquí te explicamos qué son y para qué sirven cada uno, para que cuando el médico te los recete, sepas por qué son importantes y cómo darlos bien.

Hierro

La anemia por falta de hierro va casi siempre de la mano con la desnutrición. Dale el hierro en la dosis y presentación que el médico indique, preferiblemente entre comidas o con jugo de fruta natural, porque la vitamina C del jugo ayuda a que el hierro se absorba mejor. Evita dárselo con leche porque la leche bloquea la absorción. Si le da dolor de barriga o hace las heces oscuras, eso es normal, pero si tiene molestia muy fuerte, avísale al médico.

Zinc

El zinc es clave para que las defensas funcionen y para que el cuerpo pueda crecer. Es uno de los minerales que más falta en niños con desnutrición. Dale el zinc en la dosis que el médico recete, con una comida para que no le caiga mal al estómago.

Vitamina A

La vitamina A protege los ojos, las mucosas y las defensas. En niños con desnutrición, la deficiencia de vitamina A aumenta el riesgo de infecciones graves y problemas de visión. El médico la puede dar en dosis única cada varios meses o en gotas diarias, según el caso. No la compres ni la des por tu cuenta sin indicación médica, porque en exceso también hace daño.

Multivitamínico pediátrico

Cuando hay varios déficits al mismo tiempo, el médico puede mandarte un multivitamínico pediátrico. Dáselo a la hora del desayuno o del almuerzo para que se absorba con la comida. Asegúrate de que sea uno específico para la edad de tu hijo o hija, porque las presentaciones para adultos no son iguales.

⚠️ Importante antes de comprar cualquier suplemento

Señales de peligro: esto no puede esperar

⚠️ Lleva a tu hijo o hija al hospital ese mismo día si tiene:

Estos son signos de desnutrición severa o de complicaciones que necesitan atención urgente, no cita programada:

Cuándo pedir cita médica

Además de las urgencias de arriba, pide cita pronto si:

  • Le diagnosticaron desnutrición y aún no ha empezado el seguimiento con el médico.
  • Ha pasado más de un mes desde el último control de crecimiento y no tienes cita programada.
  • El niño o niña se enferma de infecciones con mucha frecuencia, más de lo normal.
  • Notas que no está creciendo ni aumentando de peso a pesar de estar comiendo.
  • Tienes dudas sobre qué darle de comer o cómo preparar las comidas en casa.

Para pedir cita médica con tu equipo de MiRed:

Fuentes y referencias

  • PubMed — Desnutrición infantil: clasificación, consecuencias sobre el desarrollo y protocolos de recuperación.
  • PubMed — Suplementación con zinc, hierro y vitamina A en niños con desnutrición aguda: revisión de evidencia.
  • Linus Pauling Institute — Vitamina A en niños: deficiencia, requerimientos y riesgo de exceso. Zinc y hierro en población pediátrica.
  • Cochrane — Intervenciones nutricionales para el tratamiento de la desnutrición aguda moderada y severa en niños menores de 5 años.

ℹ️ Información importante. Este contenido es educativo y no reemplaza la consulta médica personalizada. Antes de empezar cualquier suplemento o cambio en tu medicación, habla con tu médico tratante. Las dosis sugeridas son de referencia general; tu médico puede ajustarlas según tu caso.

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